No le falta de nada: sala de estar, dormitorio, cocina y hasta un escritorio, todo en apenas 35 metros cuadrados y sin embargo, tenemos la impresión la impresión de que entramos en un espacio magnífico....
El encargado de este "milagro" ha sido un interiorista australiano llamado Marcus Hay que con cierto espíritu irónico ha creado ficciones y efectos ilusionistas que le han llevado a jugar con la escala exterior, como para el par de puertas de madera que simulan la entrada de una habitación.
El resultado ya lo veis ¡¡perfecto!!!










Imágenes: BravaCasa

 
Top